Cambios en la Ley la semana pasada propiciaron temores; aunque parece que no hay problemas por ser dinero de los trabajadores, las reglas no dejan muy claro lo que puede pasar.

Marco Antonio Durán Ruvalcaba*

Con toda la discreción posible o quizá tratando ocultar algo, el pasado 4 de noviembre legisladores en la Cámara de Diputados aprobaron cambios a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria (LFPRH), este hecho hubiera pasado inadvertido, de no ser porque surgieron rumores de que dichas modificaciones atentaban en contra de los ahorros de los trabajadores (Afores, Infonavit y activos IMSS e Infoviste) y que además se proponía que tomara activos importantes para fortalecer el Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP).

Las alarmas se encendieron entre la población, se especuló que el gobierno quería disponer de los recursos de los trabajadores y que pronto tomaría Reservas Internacionales y otros activos para seguir gastando el dinero de los mexicanos. La Secretaría de Hacienda más tarde aclaró algunos puntos, pero dejó muchas dudas.

¿Es verdad o mentira? ¿qué es lo que va a pasar? ¿están en peligro los ahorros de los mexicanos?

Trataremos en este espacio de poner en claro la situación real y explicar de qué se trata; lo primero es saber o entender qué es el FEIP y para qué sirve y si esos recursos son susceptibles para gasto del gobierno.

¿Qué es el FEIP?

El FEIP es el Fondo Estabilizador de las Finanzas Públicas como lo dice su nombre y sirve para salir de cualquier apuro ante menores ingresos al gobierno federal.

¿De dónde obtiene el dinero?:

El FEIP obtiene dinero del gobierno federal, es una especie de caja de ahorros. Cuando hay sobrantes ya sea por excedentes petroleros, es decir, cuando sube el precio más de lo estimado y se obtienen más ingresos, ahí se guardan; también suele suceder que cuando el gobierno recauda más de lo esperado —por haber obtenido un mayor cobro de impuestos—, lo deposita en esa caja y, cuando hay remanentes de operación que obtiene el Banco de México por el beneficio en las operaciones cambiarias -compra dólares a precio bajo y vende más caro- o tasas de interés, ahí los coloca.

¿En qué los gasta?:

De acuerdo con la Ley los recursos del FEIP sirven para compensar la falta de recursos públicos, es decir, en caso de que las entradas de dinero sean menores —caída en ingresos de petróleo o impuestos— en las arcas del gobierno, se permite tomar capital de esa caja. Sin embargo, al no haber reglas de operación claras, tener una ley ambigua y que no define los conceptos, el dinero se toma de manera discrecional.

El gasto se define cada año en el Presupuesto de Egreso de la Federación (PEF), en él se establece cuánto se tiene que entregar para educación, salud, seguridad, inversión o cuánto se le destina a la SEP, SSA, SHCP, IMSS, SEDENA, Diputados, Senadores, SCJN, para pago de deuda, participaciones a los Estados y muchas otras cosas como infraestructura y salarios, etc.

Para lo anterior se hace una Ley de Ingresos, es decir, de dónde piensa el gobierno obtener todo el dinero que se necesita para su operación.

Las tres únicas fuentes de ingreso de un gobierno provienen de impuestos y derechos, lo que se recibe por venta de petróleo y a través de deuda.

Si alguna de estas fuentes falla, entonces el gasto que ya se aprobó en el Congreso, para darle a cada institución tendría que ser menor con consecuencias desastrosas. Es por eso que se requiere recurrir a los ahorros que se hicieron el FEIP y el Fondo de Estabilización de los Ingresos de la Entidades Federativas (FEIEF).

El problema es que como no hay reglas claras en cuanto a los recursos que entran o salen y a qué se destinan, se convierte en una especie de caja chica del gobierno que se usa para lo que sea.

Ejemplo, en 2018 el FEIP contaba con recursos del orden de 279 mil 771 millones de pesos, producto de los ahorros que se habían hecho por otras administraciones. Sin embargo, para 2020 tocaron un mínimo de 9 mil 500 millones y en la actualidad suman 25 mil 463 millones de pesos.

Desapareció más de 90 por ciento del dinero, pero como no hay transparencia en su uso, no se tiene claridad y mucho menos certeza en qué se gastaron los recursos, nadie sabe tampoco su destino.

Es así que en caso de una emergencia hay temor de que se dé una crisis al interior de las Finanzas Públicas o que no se pueda cumplir con los objetivos y necesidades del gobierno, incluso con obligaciones de deuda.

La situación anterior obligó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a hacer ajustes para poder reintegrar recursos al FEIP. Para lograr el objetivo de fortalecer ese fondo, los Legisladores aprobaron los cambios necesarios a la LFPRH. Se propusieron dos mecanismos:

1).- Reasignar presupuesto no ejercido para el pago de la deuda pública del Gobierno Federal y,

2).- Realizar aportaciones adicionales por medio de activos financieros del Gobierno Federal

“Activos financieros” en la Posición Neta del Gobierno se define como: derecho a recibir efectivo u otro activo financiero que representan una obligación para un tercero. Con base en la “Hoja de Balance del Sector Público” dichos activos se clasifican: depósitos, títulos de deuda, préstamos, participaciones de capital, reservas de seguros, derivados financieros y otras cuentas por cobrar.

Se refiere a depósitos y valores de fácil realización, créditos de la banca de desarrollo y fondos de fomento, los activos financieros del IPAB y el FONADIN, el patrimonio de los fondos de estabilización y las reservas actuariales del IMSS e ISSSTE.

La que plantea el cambio solicitado, es usar los “activos financieros” que tiene guardados en Banxico y otros organismos del gobierno, bonos o cuentas por cobrar o rendimientos por inversiones y que están las tesorerías para que se puedan hacer líquidos, pasarlos el FEIP y, posteriormente disponer de ellos.

De hecho, Hacienda explicó que los activos financieros calificables para esta reasignación únicamente deberán provenir de los activos administrados por la Tesorería de la Federación (activos del Gobierno Federal).

Por tanto, en ningún lado, se refiere a las Afores o dinero del INFONAVIT, FOVISTE, es decir ahorro de trabajadores porque ese dinero además es privado, no público.

Es importante dejar bien claro que no, no se encuentran en peligro los ahorros de los trabajadores o el dinero de los mexicanos, pero si el de algunos fondos de instituciones como el ISSSTE.

Hoy las reglas facilitan la transferencia de recursos y dado que el Presupuesto aprobado para 2023 se sobreestimó, es decir que está por arriba lo que pueda obtener de ingresos por recaudación o petróleo y debido a que la economía no crecerá lo suficiente, entonces podrá tomar recursos de donde sea para incorporarlos al FEIP y cumplir su objetivo. No importa si esos recursos son activos de otra índole, pues no está nada claro.

*Maestro y Doctor en Ciencias económicas por el IPN y la Universidad Autónoma Chapingo; es profesor investigador, coautor de los libros: Los depredadores, Plantea, 2017 y Análisis de la Macroeconomía y del Sector Externo de México, Universidad de Humboldt, Alemania; Complutense, Madrid, España, 2018. Ha escrito infinidad de artículos para revistas especializadas, miembro del SNI. Correo electrónico mardur6@hotmail.com