Infundada preocupación por venta, las cuentas de clientes están garantizadas.

Marco Antonio Durán Ruvalcaba*

Uno de cada dos pesos o la mitad de lo que obtienen los bancos comerciales por ingresos en México, son derivados de intereses y comisiones, algo así como 600 mil millones de pesos anuales, otros dos de cada 10 pesos son por cambio en valorización, es decir por ajustes en monedas extranjeras o indizados en Udis, uno de cada 10 por tarifas y comisiones cobradas. Además consigue uno de cada 10 pesos por rendimientos en operaciones con instrumentos de reparto en el mercado de dinero y otro tanto igual por inversiones en valores.

Las utilidades bancarias hasta agosto de 2021 superan los 113 mil millones de pesos, en 2020 con todo y crisis, fueron del orden de 102 mil 359 millones de pesos y, un año antes, es decir, en 2019 sumaron 163 mil millones de pesos. Lo anterior, significa que el negocio bancario es bastante rentable.

En México operan aproximadamente 50 bancos múltiples, de los cuales apenas cinco se disputan 68 por ciento del mercado. Por activos, BBVA (Bancomer) acapara más de una quinta parte, es decir, 22.7 por ciento, seguido de Santander con 15.1 por ciento y Banamex con el 12.2 por ciento, otros son Banorte y HSBC.

Si el negocio de la intermediación financiera es tan jugoso en este país como muestran las cifras, ¿entonces cómo es que Citigroup anuncia la intención de vender su segmento de banca al menudeo, Afore, hipoteca, seguros, 231 marcas incluida la de Banamex, patrimonio cultural, infraestructura, etc, y decide quedarse solo con la parte corporativa e institucional?

Es parte de una estrategia de negocios solo eso y ya lo ha hecho en 13 países más como son Polonia, Rusia, Vietnam, Tailandia, Taiwán, Indonesia, Corea, Malasia, Australia, China y la India.

Significa en términos simples que no está interesado en pequeños negocios, tampoco lidiar con clientes morosos u operaciones riesgosas. Los que sean seguros y que ofrezcan certeza y buenas ganancias son ahora su objetivo.

De hecho, Citigroup ha dicho que buscará una nueva licencia para poder operar mediante otra concesión bancaria. El negocio que se pretende es la parte patrimonial; atender a grandes corporativos y clientes de alto nivel. La institución estadounidense asegura que va a redirigir sus negocios a otras áreas de oportunidad, acordes a su red global.

Banamex es líder en banca al consumo y representa la mayor parte de la operación en México, pero no de sus ingresos. Sus beneficios en mayor medida los obtiene de financiar a gobiernos y grandes corporativos como todos los demás bancos.

Por ejemplo, es una obligación que las reservas preventivas contra riesgos crediticios que establece la Ley de Instituciones de Crédito y que regula la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, deben de estar en instrumentos del gobierno federal. Además un 15 por ciento de la cartera de créditos de la banca privada son préstamos que se otorgan directamente al sector público y los gobiernos estatales, incluyendo la CDMX.

La otra parte del crédito es al consumo que representa 20 por ciento de su cartera, la mitad de esta a su vez es en tarjetas de crédito. Una quinta parte de la cartera de créditos se otorga al sector industrial, que en su mayoría está compuesta por empresas triples A, es decir grandes corporativos.

En 2011 Citigroup compró Banamex por 12 mil 500 millones de dólares y fue exentado de pagar uno 35 mil millones de pesos en impuestos, tras haber recibido el avala de la autoridad financiera para realizar la operación a través de la Bolsa Mexicana de Valores. 

La rentabilidad de Banamex para Citigroup ha sido tan buena en México durante todo este tiempo, que se estima que el banco estadounidense tardó menos de 10 años en recuperar la inversión y que 20 años después de adquirirla, su valor de venta, se calcula en 15 mil 500 millones de dólares.

Incluso las ganancias de la filial mexicana permitieron en la crisis suprime de 2008 rescatar a Citigroup de la quiebra, luego de haber aportado más de mil 700 millones de dólares, de los 20 mil millones necesarios para evitar su desaparición.

Banamex cuanta con un total de 23 millones de clientes, 33 mil empleados, una red de sucursales mayor a mil 300, 9 mil 063 cajeros automáticos en todo el país, 23 mil 500 corresponsalías, es líder con un total de 4.8 millones de tarjetas de créditos y un saldo en su cartera de clientes de 94 mil 333 millones de pesos.

Cualquier temor de los clientes de Banamex son infundados, los depósitos cuentan con un seguro de depósito administrado por el IPAB; cada cuenta está garantizada hasta por un monto máximo de 400 mil Udi´s (2.8 millones de pesos). Existe la certeza de que los índices de capitalización (ICAP) están por arriba del 18 por ciento y el de cartera vencida en apenas un 2.5 por ciento. El sistema financiero es uno de los sectores más vigilados por la autoridad mexicanas desde la crisis de 1994.

La único desconfianza en el mercado, es que se dé una concentración por falta de competencia; es decir, si Banamex llegara ser adquirido por alguna institución dominante como es el caso de BBV Bancomer o Santander. Sin embargo antes alguna operación de compra de la institución, tendría que ser autorizada por la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) y el visto bueno por supuesto de la Secretaria de Hacienda, con el aval de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

La operación de venta que se anticipa para la primavera de este año arroja nombres de algunos interesados como son el caso de Banorte, HSBC, Inbursa y hasta Banco Azteca. El último con escasas posibilidades por los problemas que enfrenta con el fisco. Existe también la posibilidad de que sea algún extranjero interesado y se escuchan nombres como el brasileño, Itaú Unibanco y Bradesco.

Es importante advertir que si algún extranjero adquiere Banamex sería importante porque habría entrada de nueva Inversión Extranjera Directa, en caso de que sea algún interesado nacional habría deterioro en ese renglón.

*Doctor en Ciencias económicas por el IPN y la Universidad Autónoma Chapingo; es profesor investigador, autor de los libros: Los depredadores, Plantea, 2017 y Análisis de la Macroeconomía y del Sector Externo de México, Universidad de Humboldt, Alemania; Complutense, Madrid, España, 2018. Ha escrito infinidad de artículos para revistas especializadas, miembro del SNI. Correo electrónico mardur6@hotmail.com