Norberto Mendez

El PAN no sólo vive una de sus peores etapas, está en el umbral de una de sus peores crisis, pues evidente que quedó en las peores manos, donde la avaricia por el poder no tiene límites.
El actuar de su presidenta deja en evidencia, lo que muchos panistas denunciaban en campaña, “que sería de ornato” y quien tomaría las decisiones, sería su conyugue, algo así como en las épocas del Maximato, donde la presidenta dizque “atiende” en Independencia 55, pero el que verdaderamente manda, despacha en el palacio municipal de Apetatitlán.
En aires de revanchismo, agandalle y de voracidad, lo que menos se pretende es la unidad del panismo Tlaxcalteca, algo que en el priismo (consciente de la realidad, parece ya entendieron) va caminando.
Entre las novatadas de Miriam, se suma la arrogancia de Charlie Quiroz, secretario general, que no entiende, ni comprende su papel, está más enfocado en alimentar su ego, toda vez, que es la primera ocasión que asume un cargo partidista, y como dicen por ahí, el poder a los tontos los vuelve locos, y pues Charlie, ya tiene síntomas de locura.
Los propios militantes dicen qué de no cambiar su actitud, seguirá con la maldición de los secretarios generales blanquiazules, quienes se desvanecieron políticamente, sino pregunten ¿dónde están Polvo, Romero y Ávila?
Quiroz, es la manzana de la discordia, quien se ha encargado de dividir aún más al PAN, de mal asesorar y tratar de tomar las riendas del partido a falta de experiencia de su presidenta, Miriam Martínez Sánchez, y jugar al galán con algunas consejeras y funcionarias partidistas, para asumir el control del PAN y, buscar la caída de su dirigente.
Pues escupe a los cuatro vientos que quiere para forzar su salida por adelantado y erigirse presidente, lo anterior de acuerdo a una plática de borrachera entre sus secuaces como los hoy funcionarios partidistas blanquiazules, de apellidos Guerra, García y Almaraz.

Arrogancia, voracidad y cinismo

Charlie Quiroz pretendió validar una sesión del consejo político panista local, a pesar que no existió el quorum legal para que este consejo sesionara el pasado 28 de enero, y pese a ello, llevaron a cabo el orden del día, en cual se incluía la integración de la comisión permanente, la ratificación del tesorero, y otros puestos importantes dentro del partido, donde mandaron el mensaje que se premia la deslealtad, ya que entre los nombramientos destacan panistas que apoyaron a otras fuerzas políticas en la pasada elección.,
Por ejemplo Damián Mendoza quien apoyo abiertamente al PT, Adolfo Escobar quien hizo lo propio en la capital apoyando al PAC, José Félix Solís quien apoyo a MORENA, ahora sí, que es el partido de la deslealtad y el agandalle, por lo que entonces el sello del nuevo PAN, es premiar a los desleales, y migajas a los leales.
Panistas de extensa trayectoria, como Minerva Hernández, Adriana Dávila, José Gilberto Temoltzin, entre otros, de inmediato manifestaron su descontento en una rueda de prensa porque a decir de ellos, se incurrió en una ilegalidad al no cumplir con el quórum, motivo que tiene a Miriam Martínez y a su equipo corriendo para conseguir las firmas que requieren para cumplir con lo que establecen los estatutos.
Ni tardos ni perezosos, se indicó que el fin de semana pasado, el cuñado de Miriam, el propio secretario general y una que otra abogada capitalina, salieran a buscar en sus domicilios, cafés, restaurantes, a integrantes del consejo político, y pagar algo así como 40 mil pesos por firma, tentación en la que cayó la chaviza blanquiazul, entre ellos Iván Carmona, Aidé Flores, Emanuel Godoy, Edith González y su hermana Verónica González.
Por cierto, ¿De dónde sale el financiamiento para pagar tales sobornos? ¿De Apetatitlán, de Apizaco, de Cuaxomulco, de CAPAMA o de ATAH