Por: Lizbeth González

La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros se nota muy contenta con el alcalde de Huamantla, Salvador Santos Cedillo, las imágenes proyectan una excelente relación cada vez que coinciden por alguna actividad como ocurrió hace unos días cuando vino de visita a la apertura de una tienda de autopartes.

En el círculo de presidentes municipales ya se dice que el consentido de Cuéllar Cisneros es Chava Santos de Huamantla, pero ese título no se debería a una cuestión de simpatía sino de mérito.

No es de a gratis que a pesar de provenir de distintos partidos y proyectos políticos haya consideraciones de la gobernadora hacia el presidente, es más bien el resultado del trabajo que ha posicionado a Huamantla como nunca antes.

Ya hemos hablado que Huamantla no es nota roja mientras que hay municipios donde cada vez hay más actos de inseguridad y violencia, hemos reconocido las acciones a favor del turismo, de comerciantes y productores regionales, también se ha dado puntual información sobre obras de infraestructura, campañas sociales e impulso a la educación.

Pero el presidente ha puesto especial énfasis en la economía y promueve inversiones que generan empleos y captan el gasto o consumo local.

Ser el consentido de la gobernadora puede ser de gran ventaja para el presidente porque podrá atraer más recursos y voluntad para avanzar en todos los rubros, pero a estas alturas Chava Santos también se está convirtiendo en el consentido de los ciudadanos y eso es aún más meritorio.