Coral Avila Casco

A la gran Simone de Beauvoir se le atribuye la expresión: “Escribir es un oficio que se aprende escribiendo”; y, aunque siempre es un desafío enfrentarse a una hoja en blanco, este ejercicio de tomar la palabra y asumir su poder, también es un acto profundamente liberador que nos acerca más a nuestra humanidad y a nuestra capacidad de tejer puentes de empatía, razón, reconocimiento de la otredad y respeto a la pluralidad. 

Así, la afirmación “Escribir es un oficio que se aprende escribiendo”, es también una luz que reconoce que todas y todos, tímida o audazmente, tenemos algo que decir, algo que expresar, algo que compartir para detonar el diálogo y cuestionar lo que puede parecer obvio; por que los seres humanos somos comunicación que busca despertar un espiral continuo de diálogo en el que convergen el mosaico de realidades diversas que somos. 

Es por ello, que siempre debemos celebrar la apertura de espacios que permitan este diálogo y este compartir de ideas que, si bien parecieran discordantes, resultan ser una ruta para la igualdad, la inclusión y el encuentro. Y hoy, con profunda alegría y respeto, nos sumamos a este nuevo medio de comunicación #LaRuta, que generosamente arropa esta columna de opinión. 

#IgualdadEnRuta anhela ser una provocación para que las mujeres vislumbremos en la creación de contenidos una herramienta para el ejercicio de la ciudadanía femenina y, aspira a ser una invitación para accionar desde las palabras de la gran maestra Marcela Lagarde cuando expresa “Imaginar la ciudadanía de las mujeres e ir construyendo lo que hoy llamamos derechos humanos de las mujeres ha requerido el encuentro político entre mujeres modernas dueñas del lenguaje, el pensamiento y el análisis político sobre la situación y la condición de las mujeres.”

La exacerbación de las violencias contra las mujeres, en Tlaxcala y en México, nos interpelan a opinar, observar, criticar, exigir, proponer y construir, por nosotras y con ellos, escenarios no violentos ni discriminatorios para ninguna persona; asumiendo como hoja de ruta sí el estudio, sí la lectura, sí la constante formación y capacitación en género y derechos humanos, así como de su andamiaje jurídico. 

El reto es importante y es necesario estar a la altura con esfuerzos tenaces y persistentes. Es así como ha sido tejida la historia de las luchas de las mujeres por sus derechos y libertades en el devenir de la historia; sin embargo, hay un importante camino por recorrer aún en esta tarea inacabada, para lograr la igualdad sustantiva, para hacer que ninguna niña y ninguna mujer vivan en la pesadilla de la desigualdad, de la injusticia y la discriminación.

Sí, desde las palabras debemos comenzar a construir narrativas de libertad porque las buenas intenciones no bastan y, es necesario sumar a la lógica indignación la fuerza de los argumentos y la construcción de alternativas incluyentes que sumen las voluntades de mujeres y hombres, para lo que se requiere firmeza y flexibilidad; se requiere inteligencia, sensibilidad y perspicacia; se requiere ganarse el respeto de las y los demás con una actuación justa. 

Gracias Marisol Saldaña Maldonado y Héctor #Panu Martínez Zamora por darnos en #LaRuta la oportunidad de escribir por este sueño compartido llamado igualdad, por la Tlaxcala y el México que merecemos donde los derechos humanos sean una realidad para todas y todos.