La clase política local no entiende

Por: Christian Vaslaf Santacruz Montealegre

Diecisiete es el número de organizaciones que notificaron al Instituto Tlaxcalteca de Elecciones su deseo de iniciar con los trámites para constituirse como partidos políticos con registro estatal. La mayoría de quienes representan a esas organizaciones provienen de diversos partidos políticos con registro nacional. El que ex militantes de algunos partidos políticos busquen fuera de sus institutos una instancia para tener voz y presencia política, tal vez se deba a que los cuadros dirigentes de los partidos existentes han cometido el error de no ser incluyentes, situación que debería dar motivos de reflexión interna de cómo se conducen al interior de sus institutos.  

Sin duda, es un infortunio para el estado y el ambiente político el que haya demasiadas solicitudes tratando de obtener su registro como una entidad política, eso habla de desunión. Al parecer la clase política local no entiende que lo que menos hace falta en este momento son más partidos políticos, y lo que más atañe ahora es fomentar la unidad ante un fenómeno político que más que transformación, pareciera que ha traído desgracia. 

A manera de recordatorio, según Hans Kelsen un partido político es una formación de individuos que pretende una influencia verdadera en la gestión de los asuntos públicos. Ahora bien, quienes en este momento han notificado su intención de formar un partido político local han sido parte de las estructuras de dirección de alguno de ellos o han tenido algún cargo de representación popular, y sin embargo, no influyeron en nada en los asuntos públicos, incluso hicieron mutis ante los excesos de los gobiernos en turno. Pero bueno, tal vez ahora pretendan corregir el rumbo.

Tal vez los motivos que orillan a quienes pretender formar un instituto político, sean las prácticas desleales que se efectúan en la vida interna de los partidos, pero bueno, ¿cuántos de los solicitantes no fueron los principales practicantes de las mañas que han ensuciado la vida partidaria con tal de hacerse de sus cargos intrapartidistas? Sería bueno saber con cuanta congruencia se manejan. 

Ojalá que las organizaciones que alcancen el objetivo de constituirse como partidos políticos, cuenten con una narrativa, y tengan algo que proponer, pero además actúen con los cánones exigidos por la sociedad, porque si entre sus discusiones estará el cómo resuelven su vida interna entonces seguirán sin nada que ofrecer.

Desafortunadamente tanto a nivel nacional y estatal, los partidos políticos existentes sólo ocupan una posición meramente testimonial, hasta este momentopareciera que no hay oposición. Hay de dos, o salen únicamente a criticar o simplemente se quedan callados por carencias de ideas, incluso porque les llegaron al precio. No hay hasta este momento quien salga a proponer. Quienes actualmente juegan el papel de oposición no han entendido que lo que hace falta es alzar la voz ante las atrocidades cometidas por los gobiernos emanados del partido en el poder, quien por cierto, pretende volverse hegemónicoaprovechando la desunión que priva entre los diferentes grupos y partidos políticos existentes.

A manera de conclusión, la ley permite a los partidos políticos existentes acreditar representantes para que concurran como observadores a las asambleas de quienes pretenden constituirse como partido político, sería bueno observar hasta donde las prácticas mañosas de las cuales huyen son erradicadas en la totalidad.