Christian Vaslaf Santacruz Montealegre

Gobernadores borregos.

Hace unos días el parlamento Europeo condenó el acoso y el asesinato de periodistas en México, la reacción del gobierno mexicano (la cual dejó boquiabiertos incluso al propio Gerardo Fernández Noroña, quien sabemos de su radicalidad) no se hizo esperar, mediante la cual llamó borregos a los integrantes del parlamento Europeo. La respuesta del presidente López Obrador, salió desde el mismísimo hígado, por ello la falta de diplomacia en ella.

La organización defensora de la libertad de expresión y derecho a la información, Artículo 19 criticó el comunicado presidencial, quién además señaló los riesgo de ser periodista en México. Y es que, desde que el gobierno de López Obrador inició, se cuentan 30 periodistas asesinados, ya incluyendo en las cifras los cinco periodistas asesinados en lo que va del 2022. 

Pero no solo reaccionó el gobierno federal antes los señalamientos, quienes también reaccionaron fueron los 17 gobernadores emanados de Morena y su respectiva jefa de gobierno de la ciudad de México, quienes como viles borregos salieron a defender a su jefe calificando de intervencionista la resolución del parlamento Europeo, la cual severa la dignidad nacional. Los gobernadores y gobernadoras aseveraron que el objetivo de dicha resolución es el de desvirtuar el debate de la reforma eléctrica. Es decir, fiel al estilo morenista, y con ese sentimiento de superioridad moral, salieron ciegamente a defender a quien es su patrón.

En un país como México, donde la impunidad es muy alta y la corrupción se ha pronunciado en los últimos años. Un llamado de atención como el realizado no debe tomarse como agresión, o intervención, lo que se debe de considerar es el fortalecer el estado de derecho, así como la legalidad, y sobre todo implementar una estrategia verdadera de contención de la criminalidad en México. Pero el tiempo corre, y a López Obrador lo alcanzó, por el momento ya lo único que le importa son las cortinas de humo que cubren su narrativa y sus proyectos faraónicos, de gobernar y pasar a la historia como un referente de una verdadera transformación quedó atrás, ¿para qué orquestar estrategias en contra de la violencia? o ¿para qué disminuir la impunidad? Si eso no deja votos. 

López Obrador, se sintió aludido ante la resolución del parlamento Europeo, al ser el quien encabeza las agresiones a los periodistas a través de sus señalamientos cotidianos ha hecho del ejercicio del periodismo una profesión muy expuesta a la criminalidad.  

El presidente llamó conservadores a los integrantes del parlamento europeo, sin embargo lo que no tiene entendido es que dicho parlamento se encuentra compuesto de representantes de diversas ideologías desde la derecha, centro, hasta la izquierda, o sea, en el hay conservadores y liberales. 

Los gobernadores y gobernadoras que salieron a defender al gobierno federal, no deben de perder de vista que su obligación es velar por la gobernabilidad de sus estados sin tomar partido, ya que gobiernan a la generalidad. Sin embargo, la posición de gobernador ahora es usada para operar políticamente en favor del partido en el poder y de choque contra quienes opinan diferente, vaya papel tan denigrante del que han hecho de su posición de gobernantes. 

Lo mismo que sucede con el gobierno federal, parece que es el rumbo de los gobernadores, que lejos de convertirse en la opción de una transformación, ahora son instrumentos electorales y legitimadores de las ocurrencias de quien se ostenta como dueño absoluto de la verdad y de la más alta calidad moral.