Combate a la delincuencia

Christian Vaslaf Santacruz Montealegre

Según el Ranking nacional de incidencia de la Secretaría de Seguridad, durante 2021, el estado de Tlaxcala está entre los más seguros del país, ocupando el lugar 31. Si es uno de los estados más seguros del país no quiero pensar como estarán los demás. Y es que en ese año, tan solo hubo 150 homicidios dolosos, de los cuales, 98% siguen impunes. Quien encabeza dicho rankig es Colima, seguido de Quinta Roo, cuyas cifras rebasan la media nacional.

No obstante a las minas enterradas, asesinatos, extorsiones, poblaciones y carreteras sitiadas, ahora resulta que Michoacán se encuentra por debajo de la línea media del país. Lo mismo sucede con Zacatecas, que aún con sus descabezados y cuerpos tirados en la vía pública resulta que se coloca a un costado de Hidalgo. Es sorprendente la manera en que este gobierno lleva sus estadísticas.

Todo lo anterior nos dice entonces, que para este gobierno (me refiero a ambos) su fuerte no es la seguridad. Algo no está bien, lejos del discurso de culpabilidad hacia los gobiernos anteriores deberían revisar su estrategia de seguridad. Tal vez entonces ya no sea la cantidad, sino el impacto de los delitos que se cometen. Me refiero que probablemente al gobierno federal un homicidio o feminicidio o secuestro, le resultan de importancia como un robo a transeúnte o de autopartes.

Como líneas arriba mencioné, de los homicidios dolosos cometidos en 2021, en Tlaxcala, aún persisten cifras muy altas de impunidad, lo que se traduce en una ineficacia en el actuar de la procuraduría local. Según México Evalúa, el 94.8% de los delitos siguen impunes en México. Eso significa que Tlaxcala estaría por encima de la media nacional en impunidad, cosa que es preocupante. De tal manera que la prioridad que le asignan a los delitos cometidos no sea el adecuado.

Lo bueno que Sergio González, el flamante Secretario de Gobierno de Tlaxcala anunció en su comparecencia que ya existe una estrategia de combate a la delincuencia. A decir del señor secretario, en Tlaxcala no hay delincuencia organizada, pero si hay grupos delictivos. O sea que los grupos delincuenciales, no están organizados, solo agrupados, bueno así lo dijo el señor.

Y pues mientras no exista un titular de la Secretaría de Seguridad, esa estrategia no servirá de mucho. Probablemente la ciudadana de palacio de Gobierno, esté esperando que el inquilino de Palacio Nacional le asigne uno, tal como le sucedió a Colima. Pero ojalá y no sea así, porque si es eso, nuestro apacible estado dejará de serlo.

Es mucha casualidad que a donde el señor Presidente asigna titulares de seguridad las cifras de delincuencia organizada se elevan. Habrá que reflexionar a que se debe.