En este periodo donde proliferan las aspiraciones políticas hay una en la que todos deberían coincidir, la educación. Educación de calidad, moderna, estratégica, con visión, científica, de investigación, con visión para que las jóvenes generaciones sean realmente competitivas.

Dentro y fuera de Tlaxcala la presidenta del Senado de la República, Ana Lilia Rivera Rivera, ha manifestado su aspiración de que los estudiantes mexicanos, y en este caso particular los tlaxcaltecas, accedan a espacios educativos que les permitan ampliar sus miras, desarrollar sus talentos y estar en condiciones de competir con los mejores del mundo.

Por eso, anunció que en sus ya frecuentes visitas a Tlaxcala, estado del que es originaria, ha buscado establecer acuerdos de colaboración con la Universidad Autónoma de Tlaxcala y el Instituto Tecnológico de Apizaco, ambas instituciones públicas, para formar grupos de estudiantes con el perfil adecuado para que se sumen a los grandes proyectos de desarrollo espacial y se integren, con becas, al equipo que realiza la misión de microbots astronautas Colmena.

Eso es lo que corresponde al proyecto que ya colocó a México en los países que incursionaron el espacio sideral con tecnología propia, pero la senadora Ana Lilia también le apuesta a que Tlaxcala cuente con espacios que permitan a los jóvenes desarrollar su creatividad y diseñar productos que contribuyan a mejorar la vida.

Por ello, hizo gestión y logró que una empresa china dedicada al desarrollo de tecnologías de comunicación satelital instale en Xiloxoxtla, Tlaxcala, un laboratorio para que estudiantes de educación media superior puedan desarrollar su genio creativo.

Ana Lilia Rivera está convencida que Tlaxcala se encuentra en un sitio estratégico para detonar empresas y laboratorios de ciencia y tecnología, y confía en que los estudiantes y profesionistas reconozcan sus propios alcances, aprovechen la educación y superen sus propias expectativas.