Lizbeth González
Se veía venir la ola de demandas laborales contra el Ayuntamiento de Huamantla, es una estrategia muy empleada en el Sindicato 7 de Mayo para evitar perder los espacios que consideran de su propiedad.
Tanto los ex burócratas como el alcalde Salvador Santos tienen su versión de los hechos, pero hay que recordar que el conflicto surgió cuando los del sindicato quisieron presionar, imponer sus condiciones y obtener más beneficios obviamente con recursos públicos.
Argumentan despido injustificado y aseguran que sus reemplazos no sirven, ojalá en el pleito que acaba de estallar se presente una valoración del desempeño de quienes exigen su reinstalación.
Y por cierto para su demanda laboral contrataron al nada barato Orlando Santacruz, ex alcalde de Apizaco, personaje vinculado con el equipo de Héctor Ortiz.
Bueno, es cosa de esperar a ver cómo transcurre el litigio, pero por lo pronto hay más eficiencia administrativa en la función de la presidencia municipal, porque a estas alturas ya todos entendieron que nadie es dueño del puesto que ocupa y que si no cumplen su labor los despedirá el presidente Santos.