Por: Lizbeth González

Hipócritas e incongruentes, eso es lo que son aquellos que hoy critican el trabajo de la actual administración y que en su momento tuvieron la oportunidad de hacer algo por Huamantla y no lo hicieron, porque se dedicaron a generar beneficios a sus particulares intereses.

Hablamos de los exalcaldes Jorge Sánchez Jasso y Carlos Ixtlapale Gómez que por alguna mezquina razón se han dado a la tarea de descalificar los resultados del trabajo que sí está haciendo Salvador Santos Cedillo.

Parece que esa crítica no solo surge porque hay gente que le cuesta reconocer que otros hacen las cosas mejor que uno, sino también porque la gente de Huamantla cada vez reconoce que Santos Cedillo es el alcalde que ya se merecía el municipio y podría irse a la reelección con altas posibilidades de triunfo.

Así que ese panorama los aleja de las posibilidades de volver a acercarse ellos o sus afines al palacio municipal, como si la ciudadanía quisiera verlos ahí de nuevo, y en esa misma actitud está el exdiputado Ignacio Ramírez, quien también pretende minimizar las acciones del actual presidente porque se le complica su aspiración de sucederlo en el cargo.

En estos tres casos los personajes han tenido recursos, cargo y oportunidad de ayudar a los huamantlecos, pero cumplieron medianamente su función, por eso resulta incongruente que critiquen a quien, a diferencia de ellos, está entregando buenas cuentas a nuestro pueblo.