Por: Lizbeth González

En un año Huamantla registró el mayor desarrollo de su historia, el municipio avanza por la grandeza de su gente, porque hay personas trabajadoras, porque hay empresarios ‘echaos palante’.

Huamantla por si solo brilla y es grande, pero le hacía falta inversión. Inversión en programas sociales, obras, calles, iluminación, espacios en mejores condiciones, tanto a la cabecera como a las comunidades, barrios y pueblos.

Antes todo esto se había entregado a cuentagotas, es con Salvador Santos que vemos transformación y no de cuarta. Y nadie lo esperaba porque parecía ser un joven afortunado que gracias a las circunstancias ganó la alcaldía, pues qué bueno que fue así.

Hoy Huamantla tiene otro rostro, otra imagen y hay expectativas de crecimiento, de inversión, de trabajo y de alguien que quiere que nuestro municipio en verdad se posicione en el primer lugar, que sea el puntero en hechos y no en palabra.

Yo estoy contenta con nuestro alcalde, falta mucho para la sucesión y aún esperamos trabajo, pero quien venga tendrá la vara muy alta.