No necesariamente, la que se recibió en la primera mitad del año fue alta pero estuvo apoyada por operaciones extraordinarias como la fusión de Televisa y Univisión.

Marco Antonio Durán Ruvalcaba*

Una importante fuente de recursos para cualquier país es la Inversión Extranjera Directa, en esencia son recursos que provienen de otros países. Son inversionistas interesados en instalar algún negocio, ya sea de servicios, industrial o comercial.

Es importante familiarizarse con estos datos. La mayoría de las veces desconocemos quiénes abren los negocios importantes en el país, quiénes son los dueños de las fábricas, hoteles, tiendas comerciales o bancos en los que compran, descansan o trabajan los mexicanos. No todo es Slim, Salinas Pliego, o Azcárraga.

Resulta interesante saber que si bien es buena la Inversión Extranjera Directa, esta solo es una pequeña parte; hace falta las más importante y grande: la inversión nacional —privada y de gobierno— es decir, la que ofrece mayor bienestar a la población. Se llama Formación Bruta de Capital (FBK), la cual incluye la Inversión Fija Bruta y los Inventarios.

En esta ocasión solo tocaremos la que viene de afuera, la que llega desde el exterior, esta inversión ofrece ventajas para el país receptor, entre otras muchas el desarrollo de algún sector —eléctrico, transporte, minería, financiero, bancario, industria manufacturera, etc.— obviamente al recibir capitales, México obtiene en consecuencias recursos fiscales; consigue además nuevas tecnologías, experiencia, innovación externa.

Sobre todo, el mayor beneficio es la creación de nuevos empleos: directos e indirectos. Todos los gobiernos en el mundo promueven las bondades de la inversión en sus países y ofrecen incentivos de cualquier índole a fin de que se generen puestos de trabajo para su población.

Esa inversión generalmente es de largo plazo; nada tiene que ver con la inversión en portafolio o de cartera, es decir, capitales que se invierten en bonos, acciones o instrumentos financieros que tienen solo el propósito de una rentabilidad inmediata. Son de corto plazo.

México siempre se ha distinguido por ser un país que está en el top de los preferidos por los inversionistas. Razones sobran: estar entre las economías más grandes del mundo, por tener alta rentabilidad, ser seguras, pero en mayor medida por ser un lugar cercano a Estados Unidos, esta última causa sirve de mucho porque el interés principal de los extranjeros, es poder acercarse para tener relaciones comerciales con la primera potencia en el mundo.

No es difícil entender entonces por qué México reporta un nivel récord de llegada de capitales externos; la semana anterior de hecho, se dió a conocer que en el primer semestre se obtuvieron unos 27 mil 512 millones de dólares, casi 25 por ciento más que en el mismo lapso de 2021. Un nivel sin precedentes.

Sin embargo, es pertinente aclarar que fue un movimiento atípico, que no sucede todos los años, sino sólo cuando hay grandes traspasos de capital de un país a otro por razones extraordinarias. En este caso se explica que se debió a la fusión de Televisa y Univisión y a la reestructuración de Aeroméxico en la primera parte de este año, por lo cual se recibieron recursos del orden de 6 mil 875 millones de dólares adicionales.

Sin esta operación el monto de la Inversión Extranjera hubiera sido menos, es decir, de unos 18 mil 500 millones y un crecimiento de apenas 12 por ciento.

Esto no resta méritos a los capitales recibidos, por el contrario, es buena noticia para economía mexicana por que se percibe que aún hay interés de hacer negocios en México, pese al contexto internacional y la crisis interna de seguridad, económica y social.

Ahora valdría analizar de donde provienen esos capitales, hacia qué sectores se dirigen y qué Estados son los más beneficiados.

De acuerdo con la información que nos proporciona la Balanza de pagos, en la cuenta financiera, que es donde se registran estas operaciones, el país que más invierte en México es Estados Unidos, con cuatro de cada 10 pesos de esos recursos, luego sigue Canadá con 10.3 por ciento, España que aporta el 6.9 por ciento y Argentina con el 5.9 por ciento. En total estos cuatro países representan dos terceras partes (60%) de toda inversión que se recibe.

Esta sola razón hace pensar en la importancia del T-MEC por lo vital que se vuelve la inversión de los socios comerciales; Canadá y EU son la mitad de esos capitales que llegan para generar los empleos.

Desde luego los datos también exponen que los sectores preferidos para invertir son: la industria manufacturera, sobre todo la automotriz y equipo de transporte, ahí se depositan casi el 12 por ciento de los capitales. Marcas como: Chrysler, FORD, Chevrolet y Europeas Mercedes, Volkswagen, FIAT, Volvo, Renault, SEAT o, asiáticas como Toyota, Kia, Nissan, tiene y expanden sus plantas en el país para de ahí exportarlos a EEUU.

Le siguen en importancia el de transporte, correo y almacenamiento. Les suena Amazon, Apple, eBay, AliExpress, Wish, Privalia, Gearbest, pues hoy son las preferidas de los mexicanos y esas firmas han invertido en transporte y grandes almacenes para importar y distribuir sus productos.

También están los servicios financieros, Bancos, aseguradoras y otros intermediarios; digamos que estos sectores además de la minería y metal-mecánica son las que más capitales reciben en la actualidad.

Por Estados los más privilegiados son los del norte del país: Nuevo León, con 10%, Jalisco 7%, Guanajuato 4.4%, Chihuahua 4.2%, Tamaulipas 4.2%, Baja California 4.2%, luego están el Edomex con 5.1% y la CDMX que en promedio ha recibido en la última década 17.5%. Esas entidades absorben casi 6 de cada 10 pesos de inversión extranjera.

Es triste observar que en la cola están los Estados del sur: Campeche, Tlaxcala, Oaxaca, Guerrero y Chiapas que no reciben ni el uno por ciento de los capitales. Las otras entidades rezagadas son Zacatecas, Michoacán, Morelos o Colima, en donde prevalece la inseguridad y el crimen organizado. Simplemente en esos lugares no hay certidumbre para los capitales.

También vale la pena saber si un nivel suficiente, es mucho o es poco, la inversión para un país como México. Los datos arrojan que para el potencial del país y los niveles que ha tenido México es bajo, pues en promedio en la última década, es de apenas 3.5% como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), sin embargo, se puede decir que, aun así, ocupa la posición nueve en el mundo, un lugar bastante envidiable.

Sin embargo, es oportuno decir que no toda la inversión son recursos frescos, considerando que las nuevas inversiones representan 43%; otro tanto de capitales son reinversión de utilidades, estas equivalen al 42%  y el resto es decir un 15% son cuentas entre compañías.

*Maestro y Doctor en Ciencias económicas por el IPN y la Universidad Autónoma Chapingo; es profesor investigador, coautor de los libros: Los depredadores, Plantea, 2017 y Análisis de la Macroeconomía y del Sector Externo de México, Universidad de Humboldt, Alemania; Complutense, Madrid, España, 2018. Ha escrito infinidad de artículos para revistas especializadas, miembro del SNI. Correo electrónico mardur6@hotmail.com