Por: Elsa Cordero Martínez

Buenas Noticias

Tache a las personas deudoras alimentarias morosas.

La prestación del servicio público tiene como principios a la legalidad, honradez, lealtad, imparcialidad, eficiencia, transparencia, eficacia, y una amplia  visión de derechos humanos. El honor de servir al estado, de representar una comunidad, de servir a las personas, de tener la capacidad de llevar la voz y las necesidades de la ciudadanía, de  prestar servicios públicos, sin duda es una gran responsabilidad.

Es evidente que las cualidades de las personas que tienen esos encargos públicos,  asi como de aquellas interesadas en asumir de forma independiente candidaturas, deben ser muchas,   las que deben extenderse a su personalidad y sobre todo a su congruencia.

Con antecedentes en las Acciones de Inconstitucionalidad  126/2021 y 137/2021 en las que por mayoría se validaron leyes del Estado de Hidalgo que establecen el requisito de no ser persona deudora alimenticia morosa para el acceso a cargos públicos de dependencias específicas, salvo que acrediten  estar al corriente o cancelen la deuda, nuevamente por mayoría de nueve votos la Suprema Corte de Justicia de la Nación al resolver la Acción de Incostitucionalidad 98/2022, promovida por la Comisión de Derechos Humanos que demandó la invalidez de diversas disposiciones de -entre otras- las leyes de Instituciones y Procedimientos Electorales, de Partidos Políticos y del Código de la Administración Pública del Estado de Yucatán, que en específico no permite que sean postuladas  a encargos públicos y candidaturas independientes, personas que estén registradas como deudoras alimentarias morosas.

Resulta evidente que alguien que no es capaz de cumplir con sus obligaciones alimentarias en beneficio de sus hijos, hijas -que resulta ser uno de los derechos básicos de las infancias y adolescencias- o de las personas adultas mayores, tampoco debe recibir la confianza ciudadana o la representación del estado, lo cual suena por demás razonable y lógico. ¿cómo podría representar a un grupo de personas, luchar por su derechos, ser confiable, coordinar o prestar un servicio público sino es capaz de dar sostener la alimentación, de prestar vestido y habitación de generar diversión y asegurar la salud de los hijos o hijas que tiene o de sus acreedores alimentarios?

Si bien la norma no esta dirigida solo a hombres, resulta una realidad visible y estadísticamente comprobable que el mayor número de deudores alimentarios son los padres y no las madres, es decir, hay un impacto diferenciado.

El Máximo Tribunal Mexicano consideró las medidas objetivas, razonables, idóneas, necesarias, proporcionales y destacó que persiguen un fin constitucionalmente legítimo,  cuyo mayor beneficio es proteger y garantizar el derecho de los alimentos que el perjuicio que pudiera generar a los derechos de las personas deudoras. Así que a todas aquellas personas interesadas en asumir la titularidad de ciertos encargos públicos y candidaturas independientes, deben recordar que se requiere de ellas congruencia y cumplimiento en sus obligaciones alimentarias.

Bien por Yucatán, bien por Hidalgo, con estas iniciativas hoy ratificadas con el tamiz constitucional, bien por las propuestas que no permiten que la irresponsabilidad premie a quien no cumple con sus obligaciones alimentarias, bien por este ejemplo que puede y debe ser considerado ya en muchas legislaturas locales y en la federal, eso, eso lo queremos cotidiano.

Más mujeres más justicia.

Nuestro país por primera vez tiene una Ministra Presidenta, si  Presidenta con “A” una mujer íntegra, de gran conocimiento jurídico  y visión pro derechos humanos, acuerpada -como ella misma lo dijo- por las mujeres del país. Bien por México, por la Judicatura, por los y las Justiciables. Éxito en su gestión, es una motivación e inspiración para todas las  mexicanas.

También por primera vez tenemos una Directora General del Instituto Federal de  Defensoría Pública, una mujer experta en la materia penal, de gran prestigio y capacidad, enhorabuena.

Hoy en el Estado que concentra el 13.54% del total de la población nacional, el Estado de México, la contienda  electoral  es entre mujeres.

Mujeres titulares en los poderes públicos, en los espacios de toma de decisiones, en la representación de los estados, si, también lo queremos cotidiano.