Elsa Cordero Martínez

Entre el amor y las luchas de las mujeres.

Leía una frase de la que ignoro la autoría “Nosotras no hacemos planes para el 14 de febrero, los hacemos para el 8 de marzo” me encantó el planteamiento, analicémoslo justo en una temporalidad entre el día del amor y el día internacional de la mujer, cuyo tema para el 2022 es “igualdad de género hoy para un mañana sostenible”.

 

Por muchos años y generaciones, a las mujeres nos han valorado en torno a la maternidad, al matrimonio y a  los “deberes propios”, a  las actividades del hogar, y a la fortaleza de aguantar todo o casi todo. 

 

Un tema interesante es como aprendemos a amar, dicen las teóricas que el problema es que -aprendemos a ser para el otro-  normalizamos la idea de encontrar un complemento, de buscar la “media naranja”, encontramos que el amor debe doler y aguantar, de los celos ni se diga, “si te cela es por que le importas”, incluso es coqueto sentirse celada; a las niñas les mostramos una cualidad indispensable, ser femeninas, encantadoras, si alguien te pega es porque seguro le gustas. El amor y la pareja es el objetivo central, sin ello parece estas inacabada.

 

Pensar que alguien es el complemento de otra persona, parece una formula ilógica, incluso ridícula, las personas estamos completas, no se necesitan complementos, una pareja debe ser sinónimo de compartir, disfrutar, de libertad, pero no de ser.

 

El amor esta mal proyectado, mal entendido, según la Real Academia de la Lengua, amor es “1. Sentimiento intenso del ser humano, que partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. 2. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.  3. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo”.

 

Cuando la mujeres dimensionamos nuestra propia valía, la plenitud de nuestro ser,  lo completas que ya estamos, la seguridad en nuestros derechos, el disfrute de más y mayores oportunidades, la posibilidad de decir y exigir, también la postura sobre el amor cambia, por eso si, si queremos tener planes para disfrutar del amor, del amor compañero, del amor que respeta, del amor que comparte, del amor que no es violento, del amor que es pleno, del amor que elige y vive en libertad, pero también hacemos planes para seguir haciendo efectivos nuestros derechos, para seguir visibilizando, previniendo y sancionando la violencia que se ejerce contra nosotras, para lograr que éstas y las próximas generaciones, vivan en igualdad, por eso coincido con la parte final de la frase, y afirmo obviamente “hacemos planes para el 8 de marzo”.

 

Queremos que sea cotidiano:

 

En el deporte. Se anunció un acuerdo histórico que abre la puerta a la igualdad salarial, para reconocer y equilibrar los salarios de las mujeres futbolistas, para que ganen el mismo salario que los hombres cuando jueguen en el equipo nacional, bien por hacer frente a los estereotipos en los deportes, mujeres en el futbol, en el ciclismo, en las carreras y en cualquier disciplina que ellas elijan, y que sean tratadas en igualdad, eso lo queremos cotidiano. Un precedente de Estados Unidos, que esperamos se replique en el mundo.

 

En la Justicia. Convocados por organizaciones feministas y de la sociedad civil, poderes judiciales locales y organismos garantes de transparencia firmaron el  Pacto Nacional por una Justicia Abierta con Perspectiva de Género, los objetivos son la introducción de la justicia abierta con perspectiva de género en las judicaturas locales a través de la construcción de lineamientos mínimos, el establecimiento de  mecanismos ciudadanos  de evaluación y seguimiento, y la generación de un modelo innovador e incluyente. Bien por Equis Justicia para las Mujeres y por todas las organizaciones que con un trabajo incansable y con un compromiso inquebrantable, han logrado posicionar temasimprescindibles , y por las autoridades que congruentes con lo requiere la impartición de justicia comprometen acciones, bien por todas las instituciones participantes, bien por los diseños, pero más por los resultados que se esperan, más sentencias con perspectiva de género,  más y mayor información con perspectivas de género, interculturalidad, diversidad sexual y de discapacidad. Resultados que buscan lograr la igualdad, la no discriminación y hacen de la transparencia una herramienta para ello. Ese tipo de coordinación  y compromisos los queremos cotidianos.

 

Preparándonos para el 8 de marzo. Para el 2022 se reconocen los liderazgos de mujeres y niñas a nivel mundial para enfrenar el cambio climático, y lograr un desarrollosostenible, las consecuencias del cambio climático alcanzan todo, lo económico,  lo medioambiental y lo social, y desafortunadamente afectan de mayor forma a las mujeres “ ya que constituyen la mayoría de la población pobre del mundo y son más dependientes de los recursos naturales que están bajo la amenaza del cambio” por ello los esfuerzos de este año son más que justificados y bienvenidos.

 

Nota al margen: Gracias por todas las palabras bonitas, por todas las muestras de cariño y solidaridad, en momentos de tristeza hacen todo llevadero.