Imposible poder alcanzar el sistema de salud y educación de Noruega (Parte II)

Marco Antonio Durán Ruvalcaba*

México es uno de los países dentro de la OCDE y América Latina que menos ingresos obtiene por el cobro de impuestos, apenas un 16 por ciento respecto al valor de su economía o bien el Producto Interno Bruto (PIB). Si se quitaran los impuestos que tributa la principal empresa del Estado, Petróleos Mexicanos (Pemex) apenas seria de 11 por ciento.

Si lo ponemos en una perspectiva real, mientras la recaudación per cápita o por cada mexicano es de dos mil dólares anuales, es decir, unos 40 mil pesos, en Noruega cada persona tributa al gobierno unos 42 mil 400 dólares al año, equivalentes a 848 mil pesos.

El dato es abrumador, es contundente, no deja ninguna duda sobre porque México nunca podría comprarse con el sistema de salud o educación que tiene ese país y menos alcanzar el nivel de vida y desarrollo con el que siempre ironizan los políticos mexicanos.

Como se explico en el texto anterior, los ingresos de un gobierno provienen fundamentalmente del cobro de impuestos, es el recurso con el que cuenta para poder operar y con el que financia las necesidades de la población, como son la salud, la educación la seguridad pública y la inversión en infraestructura.

Pero también la recaudación es el instrumento o mecanismo más poderoso con que cuenta un gobierno para redistribuir la riqueza, es decir que, mediante el cobro de impuestos, se pueden trasferir recursos de un sector a otro más vulnerable, a través de programas sociales, subsidios, becas, transferencias, etc.

La pregunta: ¿por qué los servicios que ofrece el Estados no son como en Noruega, Estados Unidos, Canadá u otro país europeo o asiático? ¿Por qué tenemos un sistema de salud y educación deficientes? ¿Por qué tenemos calles deterioradas y sucias, malos aeropuertos, puertos, transporte, puentes, carreteras, etc.? ¿por qué el rezago en ciencia y tecnología ¿Por qué vivimos en un país con tanta inseguridad? ¿poque tanta pobreza y bajo desarrollo?

La respuesta: por que los mexicanos no pagan suficientes impuestos y los cautivos pagan mucho, (desigualdad) además hay un alto nivel de evasión, elusión, pero también porque el sistema fiscal es complejo, complicado e ineficiente.

(Stiglitz Joseph,1986), advierte que un sistema fiscal debe ser: eficiente, sencillo, flexible, responsable (transparente) y justo. Forme usted su opinión de lo que sucede en México.

La población rehúye a cumplir con sus obligaciones fiscales porque existe un problema grave con la transparencia y la rendición de cuentas; además de que sistemáticamente se reportan malos usos y manejos de los recursos públicos.

Basta ver el reporte de la Cuenta pública 2020, entregada por la Auditoria Superior de la Federación la semana pasada al Congreso de la Unión y en donde se reportan irregularidades por 63 mil millones de pesos; dinero de los contribuyentes que nadie sabe en dónde o en qué se gastaron.

Irregularidades en la construcción del nuevo Aeropuerto, en entrega de recursos para programas sociales, en donde aparecen pagos a personas muertas, en salud, dónde se utilizó dinero para medicamentos inexistentes, atención médica que hubo, obras que se pagaron y no se realizaron, etc.

Ahora bien, en México hay dos fuentes principales de ingresos: 1) los petroleros. A diferencia de muchos otros países en el nuestro desde hace más de medio siglo se ha usado la venta de petróleo como parte importante de los ingresos presupuestarios. Existe una gran adicción a los recursos petroleros, de hecho, se dice que las finanzas públicas están petrolizadas y es que aun cuando ha caído de forma brutal la producción de petróleo —de un máximo de 3.4 millones de barriles diarios en 2004 a 1.7 millones el año pasado—, el presupuesto sigue dependiendo en más de una tercera parte de los ingresos por la venta del combustible.  

En 2008, con Felipe Calderón y gracias a los niveles de 85 dólares promedio por el barril y una producción cercana los 2.7 millones de barriles diarios, los recursos petroleros llegaron a su máximo, tras representar casi el 45 por ciento del presupuesto del gobierno federal; tan solo en los últimos 25 años promediaron una tercera parte del presupuesto público.

Hace una semana comentamos que los ingresos en 2021 fueron del orden de 5.9 billones de pesos, pero de esa cantidad, casi 1.2 billones correspondieron a la venta de petróleo, lo que significó el 33.2 por ciento del presupuesto.

La otra fuente: 2) ingresos no petroleros y se refiere a los que obtienen el gobierno federal por concepto de (impuestos) llamados tributarios y los no tributarios que son (derechos, aprovechamiento) y que recibe de organismo de control presupuestario (IMSS e ISSSTE) y empresas productivas del estado (Pemex y CFE). El año pasado, este renglón aportó al presupuesto 4.8 billones equivalente al 67 por ciento restante de los ingresos presupuestarios.

Desglosando los ingresos no petroleros, el rubro más importante fueron el cobro de impuestos, es decir, que el gobierno obtuvo 3.6 billones de pesos por recursos tributarios, algo así como 6 de cada 10 pesos del presupuesto.

Los ingresos tributarios como explicamos son varios: ISR, IVA, IEPS, ISAN, Etc., de todos ellos el que aportan una mayor cantidad de recursos al erario público es el Impuesto Sobre la Renta (ISR), pues 1 de cada 2 pesos proviene de ahí. Es un impuesto directo que se aplica al incremento del patrimonio de las personas o las empresas y son en su mayoría los contribuyentes cautivos y formales quienes pagan este tributo al fisco.

El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es el segundo en importancia y es que el que se cobra por la enajenación de bienes, prestación de servicios independientes y dación en uso o goce temporal de bienes; es un impuesto al consumo y aplica tanto para productos nacionales e importados. Este rubro aporta 3 de cada 10 pesos del gasto del gobierno, y lo pagan todos por igual al comprar algo.

En importancia le sigue el Impuesto Especial Sobre Bienes y Servicios (IEPS), este es otro impuesto indirecto que se aplica a la producción y venta o importación de gasolinas, alcoholes, cerveza y tabacos, principalmente. Es un impuesto de control que además es fácil y sencillo de cobrar por la enorme elasticidad que tienen, es decir al precio que les pongan el producto lo van a comprar, caso gasolina, que en su mayoría es impuesto. De este rubro provienen 1.5 pesos de cada 10 pesos que se recaudan.

El problema es que dos terceras partes de la economía (60 por ciento) opera en la informalidad, por lo que es complicado el cobro de impuestos, además de que no hay formas para hacerlo. Por otra parte, también 55 por ciento de las personas no tiene un trabajo formal y no paga impuestos.

Lo cierto es que todos los mexicanos reclaman el derecho a la salud y la educación; todos queremos calles limpias, buen estado y piden seguridad, pero pocos tienen conciencia de su importancia. Si queremos tener un país de primera debemos pagar impuesto y exigir transparencia en el uso que se hace de ellos.

*Maestro y Doctor en Ciencias económicas por el IPN y la Universidad Autónoma Chapingo; es profesor investigador, coautor de los libros: Los depredadores, Plantea, 2017 y Análisis de la Macroeconomía y del Sector Externo de México, Universidad de Humboldt, Alemania; Complutense, Madrid, España, 2018. Ha escrito infinidad de artículos para revistas especializadas, miembro del SNI. Correo electrónico mardur6@hotmail.com