Coral Avila Casco

Desde Mujeres Diversas, Historias Grandiosas queremos continuar honrando la lucha de generaciones de mujeres irreverentes, contestatarias, mujeres que borraron laspalabras abnegación y resignación de su cotidianidad y cuyos sueños siguen siendo en clave de igualdad.

En pleno siglo XXI aún no hemos logrado romper las relaciones desiguales de poder entre mujeres y hombres; ni abatir las prácticas masculinas de superioridad y de violencia; ni desmontado un modelo social que desvaloriza e invisibiliza los aportes socioeconómicos, políticos y culturales de las mujeres; ni aminorarse la idea de que los cuerpos de las mujeres son objetos que pueden ser utilizados, mancillados y destruidos; tampoco hemos logrado como sociedad, disminuir y acabar con las violencia generadas en el espacio doméstico, esas que vulneran no sólo los derechos humanos de quienes la padecen sino que merma el autoestima y, las más de las veces, culpabiliza y silencia a quienes las sufren, con una indefensión aprendida que leshace blanco fácil de agresiones, intimidaciones y crímenes y que afecta de infame a nuestra niñez.

Y aquí estamos nosotras, entendiendo que estos desafíos nos convocan a construir y tejer redes desde la igualdad, la equidad y la no discriminación para crear entornos proclives al reconocimiento y autoreconocimiento desde nuestras diferencias y al respecto irrestricto de los derechos humanos de todas y todos. 

Las mujeres estamos llamadas a ejercer nuestro derecho a la mitad del poder y participar de manera activa en su feminización, pues no se trata de llegar a él para dominar, discriminar y descalificar al otro, a la otra y mucho menos para seguir repitiendo las prácticas que excluyen, violentan, simulan, invisibilizan, someten y dominan, que muchas mujeres también realizan y fomentan.

Las mujeres debemos tener claro que el primer paso para poder influir en algo o en alguien es “estar” y el segundo, es tener “poder”; de igual manera, esta claridad debe permitirnos responder al desafío de impulsar y afianzar un poder desde la sororidad, la empatía y la ternura como conceptos profundamente políticos; un poder en femenino que sea compartido, incluyente y de reconocimiento con otras personas y otros grupos, un poder inteligente que permita generar conciencia pública y crítica; un poder intenso que permita proponer, modificar y perfeccionar leyes y políticas públicas tejiendo alianzas y consensos con los otros. 

Este derecho a la mitad del cielo, la mitad de la tierra y la mitad del poder también nos interpela a crear puentes y trabajar con los hombres como compañeros y aliados, de manera asertiva y firme, en igualdad; igualmente nos emplaza a la congruencia y coherencia en nuestra forma de ser y tratar a las otras, en desmontar esas violencias sutiles y no tan sutiles que merman la autoestima, que no reconoce talentos y trabajo, que busca desvalorizar y si, también toca entender que las mujeres podemos estar y no estar de acuerdo entre nosotras y que es correcto el no pensar igual.

En el serial de entrevistas “Mujeres Diversas, Historias Grandiosas”, Mujeres Diversas, Historias Grandiosas de Mujeres en Consenso, trabajo apoyado por la International Women’s Media Foundation y el programa VAW-PM del NDI, conoceremos las historias de mujeres que han sido pioneras en el hacer y quehacer político a nivel estatal y nacional como María de los Ángeles Grant Munive, primera legisladora local y federal por Tlaxcala; Alma Inés Gracia Torres quien también fue legisladora local y federal en momentos en que las cuotas de género y la paridad estaban aún muy lejanas.

Las mujeres también encontramos referentes y enseñanzas en las otras, por lo que conoceremos de voz de la política tlaxcalteca Patricia Zenteno Hernández a Natalia Teniza Portillo, cuyo nombre es el único de mujer en el Muro de Honor del Congreso del Estado de Tlaxcala y quien fuera partera, líder campesina, política y legisladora local.

De la mano de la profesora María Teresa Meneses Salado conoceremos la historia de una tlaxcalteca excepcional y primera Secretaria General del Sindicato de Costureras 19 de Septiembre, quien fue legisladora federal plurinominal en la LV Legislatura Federal.

Las mujeres tenemos derecho a participar de lo público y lo político, por lo que agradezco a Cristina Calyecac, Leslie Andrea García Sánchez, María Luisa Landeros Corona y a Dalia Cantú Montemayor por compartirnos sus historias de vida, y en ellas tener la oportunidad de reconocernos todas como protagonistas para ejercer el poder de la palabra y del detonar ideas, encuentros y desencuentros para mirar las otras posibilidades para celebrar nuestras diferencias y coincidencias; para cuestionarnos y confrontarnos, para desafiarnos a construir caminos para la igualdad desde el diálogo, la empatía y el respeto a la otredad.

Gracias especiales a mis amigas Carmen González Altamirano, Marisol Saldaña Maldonado, Gabriela Conde Moreno y Martha Águila por su sororidad inquebrantable; gracias Melisa Ortega Pérez por tu talento y complicidad; gracias Aldo Castillo por toda tu solidaridad. Gracias infinitas por su inteligencia, cariño y suma para materializar este proyecto.

Gracias a las y los periodistas, así como a todos los medios de comunicación que se suman para difundir estas entrevistas que dan testimonio del “esfuerzo fecundo que florece con el logro del pan con dignidad”, como cita el himno a Tlaxcala.

Gracias