Marco Antonio Durán Ruvalcaba

Hace unos días se presentó el presidente, Andrés Manuel López Obrador, ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para dar un mensaje luego de que México asumió la presidencia.

Llamaron la atención dos cosas: el enérgico reclamo alorganismo por la pasividad ante el poco interés en atacar la pobreza y el mínimo esfuerzo para combatir la pandemia y distribuir las vacunas mediante el mecanismo Covax.

En lo particular sentí gusto porque fue a sacudir la conciencia de muchos de los representantes, que en sus países han preferido comprar vacunas a laboratorios que han recibido muchos apoyos económicos públicos y no se han preocupado por impulsar la colaboración y venta para un acceso equitativo mundial a las vacunas contra la COVID-19.

Sin embargo, no dejo de pensar que mientras el Presidentelevanta la voz para que los más necesitados accedan a esos beneficios, en México, el gobierno se haya amparado para evitar inocular a los niños menores de 18 años.

Cuesta trabajo entender por qué se donaron miles de dosis a el Salvador y Guatemala y no se quiera vacunar a niños, mientras que en esos mismos países incluso ya se esta haciendo con los menores de edad.

Otro punto interesante, fue la propuesta sobre su proyecto deapoyar 750 millones de pobres mediante el “Plan Mundial de Fraternidad y Bienestar” que incluye tres puntos.1) Donación voluntaria de 4 por ciento de las fortunas de los 1000 hombres más ricos del planeta.2) Una aportación voluntaria similar de las 1000 corporaciones privadas más importantes por su valor de mercado y3) La aportación del 0.2% de PIB de los países miembros.

No deja asombrar la propuesta, pero es comprensible por el desconocimiento económico del Presidente y de quienes los asesoran.

Y es que, con un poco de idea en materia económica, sabría que eso no es viable porque los dueños del dinero no están dispuestos a regalar su trabajo y riqueza, para eso pagan impuestos y arriesgan capital.

Nada es gratis y menos el dinero porque aun apelando a la sensibilidad de millonarios y empresarios para que aportaran parte de sus fortunas, esto no lo harían sin antes compensar lo que donaran. 

Sabemos que todo impuesto, aportación o donación de gobiernos o empresas, se carga a los consumidores finales, en este caso a la población, de tal forma que quienes terminarían pagando esos recursos serían los mas vulnerables. Así de simple.

Fue tan mala idea que las críticas fueron duras de países amigos como el caso de China y Rusia.

En el caso de China, dijo que México estaba en el foro equivocado y Rusia le contestó que no invadiera la soberanía de otros países.

Candil de la calle, obscuridad de su casa

La escena fue vergonzosa en el seno la ONU al hablar de temas de pobreza mientras antes en Guatemala se daba la boda de Santiago Nieto y Carla Humphrey —encargado de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la consejera del INE—, por la ostentación del evento y el escandaló de la secretaría de turismo de la CDMX que viajó en avión privado y los 35 mil dólares no declarados de un empresario, cuando el gobierno pregona austeridad.

Y cómo no iba a causar la ira del Presidente el hecho, si la fiesta se dio en un lujoso hotel cuatro estrellas, que incluye siete museos, albercas y en donde se congregaron 300 invitados, entre familiares, políticos, empresario, muchos de ellos opuestos a su ideología.

Para acabar con el galimatías y como si quisiera castigar a todo el país, López Obrador nombró a Pablo Gómez, encargado de la UIF. Un político rancio del 68, que de finanzas no sabe nada y que por supuesto él y su extensa familia han sido beneficiarios del gobierno por décadas.

Otra cosa que sigue pendiente de resolver y que nadieentiende, es por que despreció ir a la reunión del G20, en Roma que congregó a los líderes del mundo, para exponer su maravilloso proyecto y por el contrario prefirió hacerlo en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Por cierto, al que se vio muy activo en esa cumbre fue a su archirrival, Felipe Calderón, que aprovechó para tomarse fotos con los líderes como Angela Merkel y presumir su influencia en el mundo y por momentos opacar al mismísimo Canciller, Marcelo Ebrad. 

También tuvo la oportunidad de viajar a la COP 26 en Glasgow Escocia, (un foro de sustentabilidad y medio ambiente), para hablar del tema “sembrando vida” o“jóvenes construyendo”, pero Su aversión a viajar, temores de convivir con lideres o quizás sus miedos por no dominar otro idioma, vaya usted a saber, le hicieron perder grandes oportunidades.

No es lo mismo hablar desde la seguridad y comodidad de su casa —Palacio Nacional—, que salir y enfrentar los grandes desafíos al mundo exterior.

Como dato especial y solo para reflexionar un poco sobre el tema, el gobierno ha informado que 47 países en el mundo se sumaron a la propuesta del López Obrador, cosa que es realmente buena, pero existe duda si los empresarios están listos para entregar parte de sus fortunas.

Cuentas rápidas revelan que en México por lo menos 10empresarios cuyas fortunas están entre las más grandes en el mundo, tendrían que aportar entre cuatro y cinco mil millones de dólares.

La mitad provendrían de Carlos Slim, que ostenta una riqueza aproximada de 56 mil millones de dólares y, evidentemente el 4% sería equivalente a 2 mil 240 millones.

Faltarían las aportaciones de: Larrea, Salinas Pliego, Bailléres, Beckmann, Arambuzabala, Arango, Serviteje, del Valle, Hang Rhon, Robisno Bours, que según la revista Forbes encabezan la lista.

¿Qué opinaran estos hombres de negocios de tan fantástica e inesperada idea?, ¿estarán de acuerdo?, no se usted, pero a mi gustaría mucho oír su opinión.

*Doctor en Ciencias económicas por el IPN y la Universidad Autónoma Chapingo; es profesor investigador, autor de los libros: Los depredadores, Plantea, 2017 y Análisis de la Macroeconomía y del Sector Externo de México, Universidad de Humboldt, Alemania; Complutense, Madrid, España, 2018. Ha escrito infinidad de artículos para revistas especializadas, miembro del SNI. Correo electrónico mardur6@hotmail.com