En diversos puntos del estado ya se observan elevadas columnas de humo provocado por la quema de pastizal o follaje que realizan las personas dedicadas al trabajo del campo, lo que provoca inquietud en pobladores o transeúntes que confunden esa actividad con incendio. 

Además, los efectos de esos fuegos contribuyen al aumento de las altas temperaturas que han registrado las tardes en los últimos días a pesar del frío que se siente por las noches. 

Las quemas de pastizal son controladas y contribuyen a preparar los terrenos para el rebrote, para controlar incendios naturales, impedir que se acumule material vegetal seco o para regular el desarrollo de plagas que dañan las cosechas.

No obstante, al emitir gases y olores la población se inquieta por el riesgo de pérdida de control, contaminación ambiental y enfermedades respiratorias.