Después de un año de conflicto

Trabajadores sindicalizados que estaban al servicio del hotel Posada San Francisco, retiraron la mañana de este miércoles las banderas rojinegras de los accesos principales del inmueble ubicado en el corazón del centro histórico de la ciudad de Tlaxcala, como un acto de “buena fe” para dialogar con la contraparte y recuperar sus fuentes de empleo.

A un año y dos meses de que estalló la huelga en ese lugar, 19 empleados adheridos a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), decidieron bajar las banderas para poder reactivar el proceso con la empresa que quede al frente de la operación de ese alojamiento que estaba considerado de cinco estrellas.

Desde el 1 de junio de 2020, el personal sindicalizado hizo guardia intermitente en los accesos de ingreso y estuvieron al pendiente de que los empresarios no sacaran el mobiliario del hotel, hasta que dejaron de ir. El caso se encuentra ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCyA).

Las personas que se dieron cita esta mañana en el lugar, lamentaron que no hayan podido llegar a un acuerdo, pero como una forma de conservar sus trabajos y mostrar su buena voluntad, quitaron las mantas rojinegras en espera de ser llamados por la autoridad correspondiente.

Mencionaron que hubo un compromiso por parte de quien encabezará la próxima administración estatal para reactivar los servicios del hotel, el cual tomará mayor relevancia después de que el conjunto conventual de San Francisco fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por parte de la UNESCO.

Incluso, dijeron que no conocen qué empresa o a través de qué personas tendrán que dialogar para establecer acuerdos para la reapertura del hotel.