Norberto Méndez

La administración municipal de Chiautempan ya se puso pilas, salió de una especie de letargo en que estaba sumida y va con todo en obras públicas, imagen y en gestión social.

Es evidente el trabajo que se lleva a cabo en las calles del centro donde se trabaja a profundidad para mejorar la calidad de las vialidades y contar con adecuado servicio de drenaje.

Gustavo Jiménez tardó un año en responder a la confianza que le dio la gente en Chiautempan, muchos votaron por él convencidos de que es un hombre que quiere al municipio, a su gente, a su historia, pero hubo dudas porque no se notaba que estuviera trabajando.

Hoy, a más de un año se puede hacer un balance, y en él se aprecia el trabajo en las calles, la construcción de la nueva presidencia municipal en un terreno que donó la familia Arenas gracias a la buena relación y amistad con el presidente, además de que logró que la gobernadora Lorena Cuéllar invirtiera millones de pesos para la edificación del inmueble.

Pero también hay trabajo social, campañas de prevención de violencia, atención médica, promoción económica, proyección turística y otras acciones que resultan prometedoras para que esta administración cumpla con la ciudadanía.

Es cuestión de tiempo para que los chiautempenses decidan cómo van a recordar al actual alcalde y es cuestión de tiempo para que el alcalde determine cuál será su legado.