El diputado federal priista Mariano González Aguirre publicó en su cuenta de twitter una foto en la que se observan muy contentos él y sus homólogos Alejandro Aguilar López, Irma Yordana Garay Loredo y Carlos Augusto Pérez Hernández, imagen tomada seguramente en alguno de los salones de San Lázaro.

Así como que todos son de Tlaxcala no es cierto, pero de que usan su bandera eso sí.

Buen mensaje de unidad y conciliación si se trata de cumplir la función parlamentaria, de unir fuerzas para que Tlaxcala logre ese posicionamiento que tanto ofrecieron en campaña los legisladores de mayoría que llegaron arropados por Morena y el PT –que a estas alturas da lo mismo el partido- y coloquen al estado en un mejor plano en materia de recursos, infraestructura, cultura, turismo, promoción y ya de paso si les es posible, en dignidad.

El legislador Mariano llegó al Congreso Federal por la vía plurinominal, y en la lista de una circunscripción a la que no pertenece Tlaxcala,  pero es claro que sus intereses políticos están en estas tierras y se asume tlaxcalteca, así lo plasma en su mensaje: “con mis compañeros diputados y paisanos, siempre viendo por el beneficio de nuestro estado sin importar las diferencias ideológicas”. Pues entonces también a sacar la cara por los que de aquí somos.

Por lo pronto ya sonrieron en la foto, pero más allá de ello falta aterrizar los acuerdos, lograr posiciones importantes, recursos adicionales al presupuesto, incluir a Tlaxcala en proyectos de gran envergadura aunque sea un estado chiquito en su extensión, conciliar y hacer oficio parlamentario con las diputadas federales Lilia Caritina Olvera y Dulce María Silva y mostrar con hechos que en efecto Tlaxcala y los tlaxcaltecas son su interés supremo o de plano desperdiciar  su oportunidad y peor aún, fallar a la confianza que les dio la gente o sus partidos políticos.

De que se verá, se verá, cuestión de tiempo.