Por: Christian Vaslaf Santacruz Montralegre

El próximo trece de febrero se elegirán a los representantes de colonia ante el cabildo del municipio de Tlaxcala.

Sin embargo, este proceso electoral está colmado de prácticas de corrupción, irregularidades y conflictos de interés. Y es que quien actualmente gobierna el municipio capitalino, así como sus subordinados, tienen sus propios candidatos a quienes obviamente hacen lo posible para que salgan victoriosos.

La primera práctica irregular fue, el cobro de la inscripción. Y es que los costos para poder registrarse fueron muy altos al cobrar veinte mil pesos, la tarifa más cara en la historia del municipio, lo anterior con la finalidad de disminuir la cantidad de participantes.

En el proceso organizado por el municipio de Tlaxcala no hay reglas claras, ya que no existen topes de campaña, para que así el gobierno municipal y sus aliados gasten en grandes cantidades los recursos públicos, como ya se ha estado viendo con la gran cantidad de publicidad y despilfarros en los candidatos oficiales.

No existen reglas claras sobre los representantes de casilla, a quienes por cierto les solicitaron a algunos candidatos únicamente un representante por todas las casillas existentes. Vaya, es un proceso electoral lleno de porquería. Desafortunadamente quienes serán víctimas de engaños de los candidatos oficiales serán los ciudadanos, quienes después tendrán que pagar las consecuencias. Y al hablar de engaños me refiero a dos ejemplos.

El primero, en la colonia Loma Bonita como si se tratase la delegación de un botín familiar, el actual delegado de colonia pretende imponer a su madre la señora Margarita Valencia con el apoyo del presidente del partido Morena y con el beneplácito del presidente Jorge Coríchi y sobre todo, lucrando con recursos públicos.

Y es que el delegado de Loma Bonita, quien por cierto cuenta con un proceso de carácter penal por violar los derechos humanos de los ciudadanos de la colonia así como una queja ante la CEDH –me refiero al expediente y recomendación 4 del 2021 de la Comisión Estatal de Derechos Humanos-, en su último informe, declaró que gracias a su gestión se lograron varias calles, sin embargo, no dice que quienes realizaron dichas gestiones fueron Anabell Ávalos, aun siendo presidente municipal de Tlaxcala, el difunto exdiputado Omar Milton López Avendaño y el ex diputado José Luis Garrido, así como los regidores promotores de dichas acciones. Es muy fácil lucrar políticamente con obras realizadas por otras personas.

En otro caso similar se encuentran quienes pretenden ser delegados de la Loma Xicohténcatl, mismos que cuentan con el respaldo económico y de la estructura municipal de Jorge Coríchi. Y me refiero a Javier Sánchez García, así como Roberto Velázquez Armas. El primero es respaldado económicamente y con la estructura del ayuntamiento capitalino por (Enrique Pérez Tamayo) esposo de la actual secretaria del ayuntamiento Katy Valenzuela –quien ordeñaba tarjetas de nómina de trabajadores del ayuntamiento mientras fue síndico municipal- con claro conflicto de interés lo que se presupone un acto de total corrupción y Roberto Velázquez Armas quien es primo hermano de la actual regidora de morena Adriana del Carmen Hernández Armas, a quien le corrieron la atención de registrarse no obstante de no radicar en la colonia Loma Xicohténcatl.

En un acto desesperado Jorge Coríchi pretende hacerse de más voces y aliados al interior del cabildo, ya que con los que pensó que contaba le han demostrado que el actuar del alcalde deja mucho que desear.